Tom Cruise era fan de Misión Imposible desde niño y pensó que sería perfecta para el cine. Paramount llevaba años intentando hacer una versión cinematográfica sin encontrar tratamiento viable. Cruise eligió la película como proyecto inaugural de su nueva compañía de producción y convenció a Paramount para aportar $70 millones del presupuesto. Su primera opción para dirigir fue John McTiernan (Die Hard, La caza del Octubre Rojo), pero terminó contratando a Brian De Palma tras verlo en una cena con Spielberg. Cuando llegó a casa, Cruise revisó toda la filmografía de De Palma y quedó convencido. Pasaron por dos borradores de guion que a nadie le gustaron. De Palma trajo a Steve Zaillian, David Koepp y finalmente Robert Towne. El objetivo del guion era mantener a la audiencia adivinando y crear secuencias de acción nunca vistas. De Palma convenció a Cruise para establecer el primer acto en Praga, ciudad rara vez vista en Hollywood de esa época. Los ejecutivos querían mantener el presupuesto entre $40-50 millones, pero Cruise exigió «una pieza de acción grande y llamativa» que llevó el presupuesto a $62 millones.
La icónica escena del robo en la CIA con Cruise colgando del techo casi termina en tragedia. Durante el rodaje, Cruise se golpeó la cabeza varias veces hasta que se le ocurrió meter monedas en sus zapatos para equilibrar el peso. La escena del restaurante con paredes de vidrio, gran tanque de langosta en el medio y tres enormes peceras en el techo fue idea de Cruise. Había 16 toneladas de agua en todos los tanques y existía preocupación de que al detonar, cantidad masiva de vidrio volaría. De Palma probó la secuencia con doble, pero no pareció convincente y le pidió a Cruise que lo hiciera a pesar de posibilidad de ahogarse. El enfrentamiento final pedía pelea en la parte superior de tren en movimiento. Cruise quería usar el famoso TGV francés, pero autoridades ferroviarias se negaron. De Palma visitó ferrocarriles en dos continentes tratando de obtener permiso. Cruise llevó a los propietarios del tren a cenar y al día siguiente les permitieron usarlo. Cruise quería viento tan poderoso que pudiera derribarlo del tren. Tuvo dificultades encontrando máquina adecuada antes de recordar simulador que usó entrenando como paracaidista.
Durante promoción en primer trimestre de 1996, ni Cruise ni De Palma dieron la cara. Fueron Emmanuelle Béart, Jean Reno, Ving Rhames, Jon Voight y demás quienes concedieron entrevistas. Esto consolidó mito de que protagonista y director terminaron enemistados. Rumores decían que divismo de Cruise y necesidad de meterse en todos aspectos de película molestaron a De Palma. Sin embargo, en entrevista de 2020, De Palma aseguró: «Después de hacer Misión Imposible, Tom Cruise me pidió que empezase a trabajar en una continuación». La película se estrenó 22 mayo 1996, recaudó $457.7 millones mundialmente, tercera más taquillera de 1996. Rotten Tomatoes le da 65% basado en 154 reseñas. Metacritic 59/100 basado en 29 críticos. Larry Mullen Jr. y Adam Clayton de U2 eran fanáticos del programa original y nerviosos por rehacer el legendario tema de Lalo Schifrin. Armaron sus propias versiones, permitieron a Polygram elegir y querían ambas. En un mes tuvieron dos versiones y cinco remezcladas por DJ. Las siete pistas aparecieron en vinilo de edición limitada. La canción entró top diez mundialmente, nominada al Grammy a Mejor Interpretación Instrumental Pop en 1997. El videojuego Mission: Impossible llegó 1998 para Nintendo 64, desarrollado por Infogrames tras ciclo de desarrollo problemático de tres años. Originalmente envisado como ambicioso juego PC por equipo Ocean en San José, California, sufrió sobreestimación de lo que N64 podía hacer. Cuando Infogrames compró Ocean en 1997, equipo de Lyon tomó control. El juego corría a 4 frames por segundo cuando llegaron, tuvieron que rehacer todo en polígonos más bajos. Versión PlayStation llegó octubre 1999 con cinemáticas FMV, efectos de iluminación, nueva música y actuación de voz. Vendió 1.13 millones de copias febrero 1999. Recibió críticas mixtas comparándolo desfavorablemente con GoldenEye 007, criticando controles lentos y frame rate bajo. Misión Imposible demostró que meter monedas en tus zapatos puede salvarte la vida mientras cuelgas del techo, y que llevar a los dueños del tren a cenar es más efectivo que cualquier permiso oficial.
Desde este link puedes ver todas las notas relacionadas con películas que hemos publicado en nuestra Web.








