Shrek (2001) nació de una venganza cinematográfica que terminó revolucionando la animación para siempre. Jeffrey Katzenberg, tras ser rechazado para un ascenso en Disney, fundó DreamWorks y contrató a los mejores animadores disponibles… con un truco: los empleados que fracasaban en otros proyectos eran «castigados» siendo enviados a trabajar en Shrek. Lo que comenzó como una humillación terminó siendo un triunfo inesperado.
Chris Farley grabó casi todos los diálogos de Shrek antes de su muerte en 1997. Mike Myers lo reemplazó con acento canadiense, pero luego de grabar la mitad del trabajo decidió que Shrek debía sonar escocés. Volver a grabar todo costó 5 millones de dólares extra. Cameron Díaz dejó un eructo accidental durante la grabación y los productores lo amaron tanto que lo incluyeron en la película final.
La película es una burla brutal a Disney. El castillo de Duloc es una parodia directa de Disneyland, incluso con una canción que imita «It’s a Small World». Lord Farquaad está basado en Michael Eisner, el CEO de Disney que rechazó a Katzenberg (copiaron sus facciones, estatura y forma de caminar). DreamWorks contrató abogados para revisar cada detalle y evitar demandas. «All Star» de Smash Mouth fue elegida por accidente: la pusieron temporalmente para un visionado de prueba y al público le gustó tanto que la dejaron permanente.
Shrek ganó el primer Oscar a Mejor Película Animada en 2002, derrotando a Monsters Inc. Se convirtió en patrimonio cultural según la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y recaudó 484 millones de dólares. Los videojuegos llegaron inmediatamente: en noviembre de 2001, Shrek para Xbox se convirtió en uno de los 22 títulos de lanzamiento de la consola, destacando por ser el primer videojuego comercial en usar «deferred shading» (una técnica gráfica que luego usarían GTA IV y Battlefield 3).
Desarrollado por Digital Illusions CE (DICE), el juego cuenta una historia completamente diferente a la película: Merlín captura a Fiona y Shrek debe rescatarla completando «Buenas Acciones». El juego vendió 45,900 copias en su primer mes, aunque las críticas fueron mixtas: Metacritic le dio apenas 49/100 por controles torpes y diseño repetitivo. La versión GameCube, llamada «Shrek: Extra Large», tiene un easter egg fascinante: si logras salir de los límites del mapa, caes en una mazmorra que es una recreación exacta del interior de un GameCube real. Donkey no aparece en el juego a pesar de estar en la portada.
En total, la franquicia Shrek generó 17 videojuegos en diferentes plataformas. Shrek 2 para Game Boy Advance recibió la mejor calificación (7.9 en IGN), mientras que Shrek: Super Party para PS2 obtuvo el peor puntaje jamás dado a un juego de Shrek (2.9). La saga completa vendió más de 1.2 millones de unidades en sus primeros años, demostrando que incluso un ogro verde nacido de la venganza corporativa podía conquistar tanto el cine como los videojuegos.
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