Existe un teclado de los años 80 que se fabricó durante más de una década, que Markus Persson usó personalmente para escribir Minecraft, y por el que hoy en día la gente llega a pagar hasta 300 euros en el mercado de segunda mano. Se trata del IBM Model M, posiblemente el teclado más importante de la historia de la informática. No por haber sido usado para crear Minecraft, sino por algo mucho más fundamental: inventó el layout de teclado que todos usamos hoy en día.
Teclados de membrana y mecánicos: una distinción necesaria
Antes de hablar del Model M conviene entender cómo funcionan los dos grandes tipos de teclado que han existido históricamente.
Los teclados de membrana modernos funcionan mediante un circuito impreso que se activa por presión. Encima del circuito hay cúpulas de goma que mantienen las teclas en su posición y les dan ese tacto esponjoso característico. Cuando presionamos una tecla, la cúpula se hunde y la presión del dedo activa la membrana cerrando el circuito. Es una solución barata y sencilla, con solo dos piezas principales, pero que sacrifica gran parte de la experiencia de escritura.
Los teclados mecánicos anteriores eran más complejos y costosos, pero ofrecían un tacto muy superior. Lo curioso del IBM Model M es que, a pesar de ser uno de los primeros teclados de membrana de la historia, comparte mucho más con los mecánicos que con los modernos de membrana, gracias a su sistema de switches único.
IBM en los años 80: el gigante que no quería cambiar
Para entender el Model M hay que entender el contexto de IBM en aquella época. A principios de los 80, IBM dominaba el mercado de los ordenadores profesionales de forma casi absoluta. Sus productos no se vendían en tiendas sino directamente a grandes empresas, y el ordenador más barato que vendía costaba 13.000 dólares de la época, equivalentes a unos 40.000 dólares actuales ajustados por inflación. Todo el hardware y software tenía que ser fabricado por IBM o ser aprobado por ellos.
Mientras tanto, empresas jóvenes como Apple empezaban a vender ordenadores por poco más de mil dólares, mucho menos potentes pero infinitamente más accesibles y orientados al uso doméstico. IBM representaba exactamente lo que Steve Jobs odiaba: ejércitos de ingenieros en traje trabajando en cubículos para empresas, sin ningún afán innovador.
Sin embargo, en 1981, contra toda previsión, IBM lanzó su primer ordenador personal: el modelo 5150, conocido simplemente como el PC de IBM. Venía con MS-DOS 1.0, el sistema operativo que Bill Gates vendió a IBM en circunstancias bastante cuestionables, ya que no lo tenía terminado cuando firmó el acuerdo y acabó comprándoselo a otro desarrollador para entregarlo como propio, pero esa es otra historia.
El teclado que precedió al Model M: el Modelo F
El primer PC de IBM venía acompañado de un teclado que hoy es aún más codiciado que el Model M: el Modelo F. Este teclado usaba switches capacitivos, un tipo especial que funciona mediante campos electromagnéticos e imanes, prácticamente indestructibles y con una calidad de construcción extraordinaria. Era un teclado con refuerzos interiores, plástico ABS pintado y N-Key Rollover, capaz de registrar todas las teclas que se presionen simultáneamente.
Pero el Modelo F tenía dos problemas graves. El primero era su precio, prohibitivo incluso para los estándares de IBM. El segundo era su distribución de teclas, que en aquella época no seguía ningún estándar. Las letras seguían la disposición QWERTY heredada de las máquinas de escribir, pero el resto de teclas como Control, Alt o Enter estaban colocadas de formas que variaban de un teclado a otro, normalmente agrupadas todas a la izquierda o a la derecha, lo que resultaba bastante incómodo.
El Modelo M y el nacimiento del layout moderno
El Model M nació como una versión más económica del Modelo F, diseñada para resolver sus problemas de ergonomía y coste. IBM reunió a un equipo de diez personas entre ingenieros, usuarios habituales y expertos de la industria para rediseñar la distribución de teclas desde cero.
El resultado fue revolucionario: dos teclas Control, una a cada lado del teclado, dos teclas Alt, una tecla Enter más grande y el bloque de teclas de función en la parte superior. Un diseño que resulta completamente familiar porque es exactamente el layout que seguimos usando hoy en día. El Model M no se impuso como estándar por decreto sino porque era tan bueno que todos los demás fabricantes simplemente empezaron a copiarlo.
El Model M fue diseñado originalmente para el IBM 3161, un terminal de vídeo de la época. En aquel tiempo las empresas no tenían un ordenador por empleado sino uno o varios ordenadores centrales potentes a los que se conectaban múltiples terminales desde distintos puestos. Por ese motivo el teclado original no era compatible con los PCs convencionales.
El puerto PS/2 y la historia de los clones de IBM
En 1987 IBM intentó una jugada estratégica para eliminar a los clones que le estaban comiendo el mercado. Empresas como Compaq o HP fabricaban ordenadores con las mismas piezas que un PC de IBM, el mismo sistema operativo de Microsoft, y los vendían bastante más baratos. Para IBM era un problema enorme.
La solución fue lanzar una nueva generación de ordenadores, los Personal System 2 o PS/2, que rompía completamente la compatibilidad con todos los periféricos anteriores. Los teclados y ratones ya no usarían el antiguo puerto RS-232 sino uno nuevo, llamado PS/2 en honor al ordenador, con un conector circular de seis pines que es el que muchos teclados y ratones siguieron usando hasta bien entrada la década de 2000.
El plan fracasó estrepitosamente. Los PS/2 eran demasiado caros y los clones simplemente adoptaron los nuevos puertos y siguieron su camino. De hecho los ordenadores personales tal como los conocemos hoy son una evolución directa de aquellos clones, no de los PS/2 originales. Sin embargo el Model M que venía incluido con los PS/2 usa ese puerto y es perfectamente compatible con los ordenadores modernos mediante un adaptador.
Los switches Buckling Spring: el secreto del tacto
Lo que hace único al Model M no es su tamaño, ni sus casi dos kilos y medio de peso, ni ese característico color crema de plástico sin pintar. Es su sistema de switches, conocido como Buckling Spring.
El mecanismo consiste en un muelle dentro de un cilindro de plástico. Al presionar la tecla, el muelle se tuerce sobre sí mismo hasta un punto de quiebre, activando un pequeño interruptor que presiona la membrana y cierra el circuito. Es un sistema que parece retorcido porque lo es, pero produce un tacto y un sonido únicos que no se han conseguido replicar de forma satisfactoria.
El tacto del Model M se sitúa entre un switch táctil y uno clicky, más grueso y profundo que un Cherry MX Blue pero a la vez más suave. Es un teclado de acción lenta y satisfactoria, perfecto para largas sesiones de escritura pero no especialmente adecuado para videojuegos competitivos. Muchos consideran el Buckling Spring el predecesor directo de todos los switches mecánicos modernos, aunque la experiencia es difícilmente comparable.
Construcción y detalles de diseño
La durabilidad del Model M es extraordinaria. Las unidades que llevan 30 años en uso siguen funcionando perfectamente, las teclas no se han decolorado y los muelles mantienen una gran parte del tacto original. IBM lo concibió como accesorio de equipos que costaban miles de dólares, pensado para resistir décadas de uso intensivo en entornos profesionales.
El peso se explica por una placa de metal interior que sostiene la estructura completa. El tamaño es innecesariamente grande, aunque en la época un teclado compacto probablemente no habría transmitido la misma sensación de robustez y calidad.
Un detalle de diseño especialmente curioso es el sistema de doble keycap. Si se retiran las teclas se puede ver que debajo hay otro conjunto de keycaps. IBM diseñó el teclado con dos capas de teclas para facilitar la internacionalización: fabricaban un teclado base sin layout específico y luego colocaban encima las teclas con los caracteres correspondientes al idioma de cada mercado.
Otro detalle inusual es la curvatura ergonómica. Mientras que en los teclados modernos la curvatura se consigue mediante los keycaps, en el Model M es la propia placa base del teclado la que está curvada, para que los keycaps perfectamente planos puedan intercambiarse libremente entre posiciones.
PS/2 vs USB: ¿importa la conexión?
Existe un debate entre los aficionados a este teclado sobre si el puerto PS/2 ofrece ventajas reales frente al USB en uso moderno. Los argumentos a favor del PS/2 tienen cierto fundamento técnico: mientras que el USB usa un sistema de polling donde el ordenador consulta activamente al teclado a intervalos regulares si se ha pulsado alguna tecla, el PS/2 tiene una línea de interrupción dedicada y directa al procesador que notifica de forma inmediata cada pulsación.
En teoría el PS/2 tiene menos latencia. En la práctica, con los procesadores modernos manejando miles de interrupciones por segundo, la diferencia es prácticamente imperceptible. La desventaja del PS/2 en el Model M es más concreta: no tiene N-Key Rollover, lo que significa que solo puede registrar hasta dos teclas pulsadas simultáneamente. Una tercera tecla simplemente no se detecta, lo que imposibilita combinaciones básicas como Control+Alt+Supr sin un adaptador que lo resuelva.
¿Vale la pena comprarlo hoy?
La pregunta inevitable es si este teclado de los años 80 es realmente superior a lo que existe hoy en el mercado. La respuesta honesta es que depende de lo que busques.
En cuanto a resistencia y durabilidad, el Model M tiene una ventaja real sobre la mayoría de teclados mecánicos comerciales actuales. Pero fuera del mercado mainstream existen marcas como Vortex o Ducky que ofrecen teclados de construcción similar en calidad y materiales por alrededor de 130 euros.
Lo que ningún teclado moderno puede ofrecer es el tacto específico del Buckling Spring. Varias marcas lo han intentado replicar invirtiendo cientos de miles de dólares en investigación y prototipos sin conseguirlo del todo. Para quien lo valora, es una experiencia única.
Dicho esto, gran parte del fervor que rodea al Model M tiene una base emocional. Muchas personas que lo vivieron en su juventud o en la universidad asocian ese tacto con recuerdos de una época. La nostalgia es un componente real de su popularidad.
Si tienes uno guardado, merece la pena sacarlo. Si está en buen estado, su valor en el mercado de segunda mano puede sorprenderte. Y si estás pensando en comprarlo conociendo sus limitaciones, probablemente sea el último teclado que necesites comprar, ya que es muy posible que te sobreviva.
Línea de tiempo del video
0:00 Introducción: presentando el mítico IBM Model M
0:49 Próximos eventos en Barcelona
1:55 Teclados mecánicos y de Membrana
2:51 El Precio
3:27 El Diseño
4:20 La Calidad de las Teclas
4:46 La Historia de IBM
5:57 El IBM Model 5150
6:27 El Modelo F de switches capacitivos
6:55 El pasado del layout de los teclados
7:23 El terminal de vídeo IBM 3161
7:49 El Enhanced Keyboard
8:27 Los ordenadores PS/2
9:35 Los PCs IBM Compatibles y el fracaso de los PS/2
11:15 Los switches Buckling Spring del Model M
12:23 Test de sonido del IBM Model M
12:32 El peso y el tamaño
12:54 ¿Doble keycaps?
13:12 Comparación con un teclado moderno, Coolermaster
13:43 ¿Es realmente este teclado mejor que los de hoy en día?
14:41 La conexión al PC: el puerto PS/2
15:34 La conexión al PC: el puerto USB y el polling
15:58 ¿Es NKey Roll-Over?
16:11 Conclusión







