Razer tiene una historia complicada con sus switches. Durante años usó switches Kailh, imitaciones chinas de los Cherry MX con la mayor tasa de fallos documentada del sector. Actualmente ha cambiado de fabricante y trabaja con Greetech, también de origen chino pero con una calidad considerablemente superior a los Kailh, suficiente para justificar el precio de un teclado de esta gama. El BlackWidow Tournament Edition Chroma V2 con switches Yellow es una de sus propuestas más interesantes, y sorprende más de lo esperado.

Switches Razer Yellow: recorrido corto y mucho silencio

Los switches Yellow son la propuesta de Razer para el gaming competitivo de alta velocidad. Son lineales, sin punto táctil ni clic, con un punto de actuación a 1,2 milímetros, el más corto de toda la gama de switches mecánicos convencionales. Para ponerlo en contexto, los Cherry MX Red actúan a 2 milímetros y los Cherry MX Speed a 1,2 milímetros, por lo que los Yellow compiten directamente en velocidad con los Speed de Cherry, que son precisamente los que montan teclados competidores como el Corsair K65 Rapid Fire.

Una ventaja adicional sobre los Cherry que no se esperaba es el nivel de ruido. Los Yellow son notablemente silenciosos para ser switches mecánicos lineales, una característica que se agradece tanto en entornos de trabajo como en sesiones nocturnas. El tacto es muy agradable, sin la fricción que presentan algunos switches lineales como ciertos Cherry MX Red que rozan ligeramente durante el recorrido. Son de los mejores lineales probados en este segmento.

La retroiluminación también sale ganando respecto a los Cherry MX RGB. En los Cherry el LED está directamente en la PCB y la luz atraviesa el switch transparente para llegar al keycap. En los switches Yellow el LED está colocado encima del switch, más cerca del keycap, lo que produce una iluminación más directa e intensa.

Instant Trigger Technology: latencia mínima

Uno de los argumentos técnicos más interesantes de este teclado es el sistema Instant Trigger Technology de Razer, su solución para eliminar el debounce time, esa latencia de entre 4 y 8 milisegundos que introducen los teclados mecánicos convencionales en la PCB para evitar registrar pulsaciones falsas cuando los contactos del switch vibran al cerrarse.

Este problema lo han abordado de distintas formas distintas marcas. Logitech lo resuelve con placas a medida en sus teclados con switches Romer G. Razer lo hace con el Instant Trigger Technology. Los teclados ópticos lo eliminan completamente al no depender de contacto físico, pero en el segmento mecánico esta tecnología marca una diferencia real.

¿Se nota en la práctica? Sí, aunque de forma sutil. En maniobras rápidas como el counter-strafing en Counter-Strike o los movimientos de alta velocidad en shooters competitivos se percibe una ligereza en la respuesta que no está presente en teclados mecánicos convencionales. No es un factor crítico que cambie radicalmente la experiencia, pero para quien está obsesionado con reducir la latencia al mínimo posible, es un argumento real a favor de este teclado.

Diseño y construcción: compacto y bien pensado

El Tournament Edition es un formato tenkeyless, sin bloque numérico, lo que para gaming es la decisión correcta. Sin el bloque numérico la distancia entre el teclado y el ratón se reduce, el teclado puede centrarse mejor en la mesa y el rango de movimiento del ratón se maximiza. Para quien juega con sensibilidad baja en shooters competitivos, esto se traduce en más libertad de movimiento.

La construcción combina plástico en el cuerpo principal con un backplate metálico. No es flotante, con la placa cubriendo los switches. El backplate está pintado de blanco, igual que en el BlackWidow Chroma V2 de tamaño completo, lo que amplifica considerablemente el brillo del RGB al reflejar la luz hacia arriba desde el interior.

Los keycaps son de ABS, el material estándar en este segmento. Funcionales y con buen acabado, aunque quienes prefieran el tacto del PBT tendrán que recurrir a keycaps de terceros, algo perfectamente posible al ser compatibles con el estándar Cherry MX.

Una característica especialmente práctica es el cable extraíble. El cable se conecta y desconecta del teclado sin herramientas, lo que facilita enormemente el transporte. Meterlo en una mochila sin el cable enredado es un detalle que justifica el nombre Tournament Edition: pensado para llevarlo a competiciones o eventos sin complicaciones.

El reposamuñecas magnético incluido merece mención aparte. Es extraíble, está recubierto de cuero sintético, es blando y cómodo, y se sitúa entre los mejores que se pueden encontrar incluidos con un teclado. Algo más alto de lo habitual pero muy agradable en uso prolongado.

Software Razer Synapse y sincronización Chroma

El software Synapse ha madurado considerablemente y en la actualidad es perfectamente comparable al iCUE de Corsair, que es el referente del sector. Permite personalización completa de la iluminación, creación de perfiles por juego, sincronización con otros periféricos Razer y macros.

La integración Chroma con algunos juegos es uno de los puntos más llamativos del sistema. En títulos compatibles como Overwatch, el teclado reacciona a eventos del juego en tiempo real: cuando una habilidad está disponible para usar, la tecla correspondiente comienza a parpadear. Cuando se recoge un arma del suelo, el teclado lo señaliza con luz. No es algo que cambie el rendimiento en juego, ya que en gaming competitivo la vista está en la pantalla y no en el teclado, pero resulta visualmente impresionante y es un detalle que llama la atención a quien esté cerca. Razer ha llevado la integración aún más lejos con sus luces ambientales, que sincronizan el color de la habitación con el del teclado y el ratón.

Comparativa con el Corsair K65 Rapid Fire

La comparación natural para este teclado es con el Corsair K65 Rapid Fire, los dos teklados tenkeyless con switches de actuación ultracorta más populares del mercado. En tamaño y formato son prácticamente idénticos, ambos diseñados específicamente para maximizar el espacio del ratón en setups de gaming competitivo.

En switches, los Yellow de Razer y los Cherry MX Speed del K65 tienen el mismo punto de actuación de 1,2 milímetros. La diferencia está en el nivel de ruido, donde los Yellow tienen ventaja, y en la retroiluminación, también más intensa en el teclado de Razer gracias a la posición del LED. En construcción el K65 tiene un chasis de aluminio frente al plástico del Tournament Edition. En software ambos están a un nivel similar actualmente, con Synapse habiendo cerrado la brecha que tenía con iCUE.

El Instant Trigger Technology es el argumento exclusivo del Tournament Edition que no tiene equivalente directo en el K65.

Conclusión

El Razer BlackWidow Tournament Edition Chroma V2 con switches Yellow es un teclado que sorprende positivamente, especialmente si se viene con las reservas habituales hacia los switches de Razer. Los Yellow son unos de los mejores lineales disponibles en un teclado de producción masiva: silenciosos, suaves y con un punto de actuación extremadamente corto que los hace ideales para gaming competitivo.

El formato compacto, el cable extraíble, el reposamuñecas magnético de calidad y el Instant Trigger Technology completan un paquete bien pensado para un perfil de usuario concreto: el jugador competitivo que busca el máximo rendimiento en shooters y MOBAs en un formato transportable. Para ese perfil, es una de las mejores opciones disponibles en el mercado.

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