Los teclados mecánicos tienen un problema bien conocido: hacen ruido. Mucho ruido. Si alguna vez has intentado llevar uno a la oficina o has jugado de madrugada mientras alguien dormÃa en casa, sabes exactamente de qué hablamos. El Corsair Strafe RGB Silent existe precisamente para resolver ese problema, y lo hace de una manera que merece la pena analizar con detalle.
Los switches Cherry MX Silent: cómo se consigue el silencio
El elemento central de este teclado son los switches Cherry MX Silent, de color rosa. Son switches lineales, lo que ya de entrada elimina el clic caracterÃstico de los switches azules, que es el sonido más molesto en un entorno de trabajo o convivencia. Pero van un paso más allá: incorporan un tope de goma al final del recorrido de la tecla.
El ruido principal de un teclado mecánico no viene solo del clic del switch sino del golpe que se produce cuando la tecla llega al fondo. Ese PAM repetitivo que escucha cualquiera que esté cerca. El tope de goma amortigua ese impacto de forma considerable, resultando en un nivel de ruido comparable al de un teclado de membrana convencional. No suena como un teclado mecánico, y eso es exactamente lo que se busca con este producto.
El único compromiso es táctil. Al amortiguar el fondo del recorrido se pierde ese golpe satisfactorio que muchos usuarios consideran parte de la experiencia de los teclados mecánicos. La caÃda es más suave y amortiguada, una sensación diferente a la que ofrecen los Cherry MX Red convencionales. Con unos dÃas de uso uno se acostumbra sin problemas, pero quien busque precisamente esa satisfacción táctil encontrará que los Silent la reducen notablemente.
En cuanto al perfil de uso, al ser lineales son ideales para gaming, especialmente shooters y MOBAs. La resistencia necesaria es muy similar a la de los Cherry MX Red, con esa ligera amortiguación que puede dar la sensación de algo más de peso aunque en la práctica la diferencia es mÃnima.
Strafe vs K70: cuál elegir
Es la pregunta más habitual cuando se habla de teclados Corsair de esta gama, asà que vale la pena responderla de forma directa. Internamente son el mismo teclado. Los switches, la electrónica, el comportamiento en uso, todo es idéntico. Las diferencias son puramente estéticas y se reducen a tres puntos concretos.
El primero es el diseño flotante. El K70 es un teclado flotante, con los switches visibles por encima de la placa. El Strafe no lo es, con la placa cubriendo los switches. Ninguno de los dos es mejor en rendimiento ni durabilidad, es una cuestión de preferencia visual. Sà hay una diferencia práctica para quien quiera modificar el teclado: en los teclados flotantes la placa está entre la PCB y los switches, por lo que retirarla requiere desoldar todos los switches. En los no flotantes la modificación es más sencilla.
El segundo es el material del chasis. El K70 está construido en aluminio, el Strafe completamente en plástico. La sensación de solidez del K70 es superior, aunque el Strafe no decepciona en construcción para ser de plástico.
El tercero y más visible es el RGB. El Strafe lleva un backplate blanco en el interior, igual que el Razer BlackWidow Chroma V2. Cuando la iluminación está activa, la luz rebota en esa superficie blanca y se refleja hacia arriba amplificando considerablemente el brillo. El resultado es un RGB más espectacular e intenso que el del K70, que tiene el backplate en aluminio. El K70 por su parte ha mejorado mucho su iluminación con la tipografÃa más grande de los modelos LUX, que permite que la luz pase mejor desde abajo hacia los keycaps, pero el Strafe sigue ganando en brillo puro.
En resumen: si el RGB espectacular es la prioridad, el Strafe. Si se prefiere la construcción en aluminio y un aspecto más sobrio y minimalista, el K70. Los dos teclados llevan los mismos switches y el rendimiento es idéntico.
¿Para quién es el Strafe RGB Silent?
Este teclado tiene un perfil de usuario bastante definido. Es para quien quiere la experiencia de un teclado mecánico gaming, con sus ventajas en velocidad de respuesta y durabilidad, pero en un contexto donde el ruido es un problema real. La oficina compartida es el caso más obvio, pero también el dormitorio en casa cuando hay alguien durmiendo cerca, o simplemente quien prefiere un entorno de trabajo más silencioso.
Las alternativas a los Cherry MX Silent en el mercado son limitadas. En el momento de escribir este análisis, prácticamente las únicas opciones disponibles con estos switches son el propio Strafe y el K70 en su versión Silent. Quien quiera un teclado mecánico silencioso de calidad contrastada tiene pocas opciones fuera de estas dos, que como ya hemos visto son el mismo producto con distinto acabado.
Conclusión
El Corsair Strafe RGB Silent resuelve de forma convincente el problema del ruido en los teclados mecánicos. El nivel sonoro conseguido es realmente comparable al de un teclado de membrana, lo que lo hace apto para entornos donde los teclados mecánicos convencionales serÃan inaceptables. El RGB es de los más brillantes del mercado gracias al backplate blanco y el software iCUE de Corsair ofrece una personalización muy completa.
El único compromiso real es táctil: quien disfrute especialmente del golpe al fondo de la tecla notará su ausencia. Para todos los demás, y especialmente para quienes necesitan silencio sin renunciar a un teclado mecánico de calidad, el Strafe Silent es una de las pocas opciones realmente válidas disponibles.








