Llegó el momento de hablar de algo que muchos entusiastas del teclado mecánico tarde o temprano terminan haciendo: personalizar su setup. En este caso el punto de partida fue un accidente con líquidos que dejó inutilizable el Corsair K65, lo que obligó a buscar dos soluciones distintas para dos usos distintos, escritura y gaming, y aprovechó para explorar un mundo que va mucho más allá de simplemente comprar un teclado nuevo.
Teclado sin teclado numérico: ventajas reales para gaming
Antes de entrar en los teclados concretos, vale la pena explicar una decisión de formato que cada vez más usuarios adoptan: prescindir del teclado numérico. Los teclados llamados tenkeyless o 10KL eliminan el bloque numérico de la derecha, lo que tiene dos ventajas prácticas muy concretas.
La primera es que reduce la distancia de desplazamiento de la mano derecha entre el teclado y el ratón. En gaming esto se traduce en movimientos más naturales y menos fatiga en sesiones largas. La segunda es que permite centrar el teclado en la mesa sin sacrificar espacio para mover el ratón. La pérdida del bloque numérico se compensa rápidamente con el hábito de usar la fila de números superiores, que con un mínimo de práctica resulta igual de ágil.
El teclado para escribir: Magic Force Smart 68 con keycaps personalizados
Para escritura y programación la elección fue el Magic Force Smart 68, un teclado compacto de 65% con switches Gateron marrones. Es un teclado que de fábrica cumple bien su función, pero cuyas teclas originales resultan genéricas en cuanto a material y acabado. Aquí es donde entra la personalización.
Existen principalmente dos materiales con los que se fabrican los keycaps. El ABS es el más común, el mismo plástico que se usa en los Legos: económico, resistente a la rotura y presente en la gran mayoría de teclados del mercado. Su principal desventaja es que con el uso acumula una superficie brillante y algo grasienta que muchos usuarios encuentran desagradable. El PBT es un material más duradero y resistente al desgaste. Su tacto es más arenoso y mate, y a diferencia del ABS no desarrolla esa superficie brillante con el tiempo. El inconveniente es que es más caro.
Para este teclado se eligieron keycaps de PBT con la temática conocida como DSA Portal, un conjunto de colores que tiene una historia curiosa detrás. Todo empezó en los foros de Geekhack, una comunidad online dedicada a los teclados mecánicos, donde un usuario publicó una imagen que parecía un póster retro de 1976 para inspirar un nuevo diseño de teclado. Los colores gustaron tanto que la comunidad desarrolló varios layouts basados en esa paleta hasta llegar a un diseño definitivo que acabó siendo comercializado y ampliamente imitado.
Lo que la comunidad no sabía en ese momento es que esa imagen no era ningún póster vintage. Era un diseño creado por el diseñador gráfico Sebastian Nordlund para vender como arte en Society6, inspirado directamente en el videojuego Portal. La fecha 1976 que aparece en el póster no es una referencia histórica sino el nombre de uno de los niveles del juego: Chamber 19 76 01. Buscando ese nombre en Google aparece una captura de pantalla del juego donde se pueden identificar exactamente los cinco colores que Nordlund usó para crear el diseño. Toda la historia del póster retro de los 70 es un malentendido que circula por internet, pero el resultado visual es innegablemente atractivo y se ha vuelto muy popular en la comunidad.
Keycaps sin leyenda: por qué tienen sentido para algunos usuarios
Los keycaps elegidos para este teclado no tienen ningún símbolo impreso, lo que puede parecer un capricho pero tiene una lógica práctica concreta. Para quien escribe sin mirar el teclado, las leyendas impresas son simplemente decoración. Eliminarlas permite que los colores de las teclas resalten más limpiamente y da un resultado estético más minimalista e impactante.
Hay además una ventaja funcional para quienes trabajan en varios layouts de teclado. Usando keycaps sin leyenda se puede cambiar entre el layout español y el americano sin tener símbolos impresos que confundan, lo que obliga a memorizar ambas disposiciones y resulta en un uso más eficiente del teclado a largo plazo.
Un detalle importante para programadores: teclados como el Smart 68 tienen un layout americano ANSI que no incluye la tecla de mayor y menor que sí tienen los teclados en español junto al shift. Esos símbolos son muy usados en programación. La solución es directamente adoptar el layout americano, que además es más cómodo para programar al tener ciertos símbolos en posiciones más accesibles.
El teclado para gaming: Poker 3 Pro con switches transplantados
Para gaming la situación fue diferente. El teclado difunto era un Corsair K65 con Cherry MX Speed, unos switches lineales con un recorrido especialmente corto que los hace muy rápidos en respuesta. El problema es que los Cherry MX Speed son prácticamente imposibles de encontrar sueltos para comprar y los teclados que los incluyen son escasos y difíciles de conseguir en Europa.
La solución fue construir el teclado desde cero: comprar un Poker 3 Pro con Cherry MX Black y trasplantar los switches Speed del Corsair difunto a las posiciones más usadas del nuevo teclado.
El Poker 3 Pro es un teclado de formato 60%, el más compacto posible, sin flechas ni teclas de función dedicadas. Para gaming esto no es un problema porque en shooters y en la mayoría de juegos de acción solo se usa la mitad izquierda del teclado: las teclas de movimiento WASD y las teclas de acción cercanas. Todo lo que está a la derecha del teclado rara vez se toca durante el juego. El resultado es un teclado que ocupa el mínimo espacio posible en la mesa, dejando máximo rango de movimiento para el ratón.
Cómo se hace el transplante de switches
Intercambiar switches en un teclado mecánico es posible gracias a que todos los switches estilo Cherry comparten el mismo sistema de dos pines soldados a la placa. En teoría cualquier switch compatible puede soldarse en cualquier posición.
El proceso requiere un soldador, una bomba de estaño para retirar el estaño existente y flux o resina, que es fundamental para que las nuevas soldaduras queden bien y facilita enormemente la tarea de retirar las soldaduras originales. Las soldaduras industriales de los teclados Corsair son especialmente sólidas, lo que hace que este paso requiera algo de paciencia.
En este caso, dado que la mezcla de switches Speed y Black en un mismo teclado produce cierta irregularidad en el tacto al escribir, la sustitución se limitó a las teclas de uso más frecuente en gaming donde la velocidad de respuesta es más importante. Para un teclado dedicado exclusivamente a jugar, la diferencia entre switches lineales de distintas variantes no es particularmente perceptible en el uso real.
Para terminar se añadieron keycaps amarillos que dan al conjunto una personalidad visual muy concreta y diferencian claramente el teclado de gaming del de escritura.
Conclusión: dos teclados para dos propósitos distintos
Tener dos teclados con características distintas puede parecer excesivo, pero tiene una lógica clara cuando los usos son realmente diferentes. La escritura y la programación se benefician de un switch táctil con buen feedback, un formato compacto pero funcional y keycaps de calidad. El gaming competitivo en shooters se beneficia de un switch lineal de recorrido corto, el formato más pequeño posible para maximizar el espacio del ratón y la durabilidad por encima de la estética.
La personalización de teclados mecánicos, tanto en keycaps como en switches, es un mundo con una comunidad muy activa y opciones prácticamente ilimitadas. Los foros de Geekhack y los grupos especializados en redes sociales son buenos puntos de partida para quien quiera explorar más allá de lo que se encuentra en las tiendas convencionales.








