Hay algo que ocurre cuando un grupo de personas se reúne y alguien pregunta: «¿Cuál es el mejor videojuego de todos los tiempos?» Las respuestas brotan sin filtro, con una nostalgia tan vÃvida que parece que el tiempo se detiene. Eso es exactamente lo que ocurre en este video y que recorre décadas de historia gamer en pocos minutos.
Las respuestas van desde los clásicos de arcade de los años 70 hasta los tÃtulos modernos del presente. Galaga, Centipede, Donkey Kong. Luego Zelda, Halo, Tekken, Mario Kart. Y más tarde, casi con vergüenza confesa, Fortnite.
«Un año atrás te habrÃa dicho que Fortnite era un juego estúpido. Ahora simplemente lo necesito.»
Uno de los participantes contó una historia que lo dice todo sobre lo que significan los videojuegos para quienes crecieron con ellos: siendo adulto, rastreó en Facebook a la persona a quien le vendió su Nintendo de niño, le preguntó si aún tenÃa los cartuchos, y terminó comprándolos de vuelta. Cuando introdujo el cartucho de Zelda, ahà seguÃa su nombre guardado. La máquina del tiempo habÃa funcionado.
Los juegos mencionados en la conversación forman un mapa generacional: Galaga, Centipede, Donkey Kong, Zelda, Super Smash Bros, Mario Kart, Tekken, Halo, Assassin’s Creed, Call of Duty, Fortnite, Sonic.
Otro de los participantes reconoció tener una Xbox que no conecta porque en el fondo sabe que deberÃa estar haciendo otra cosa. Pero luego sonrÃe y agrega: «Por eso es bueno tener hijos. Ya tienes una excusa perfecta.» La culpa gamer, tan universal como el joystick mismo.
La conversación también tocó los nuevos formatos: uno de ellos se rinde ante un juego de frutas en el teléfono. Otro narra cómo con los lentes de realidad virtual intentó lanzar un cuchillo virtual y terminó arrojando el control fÃsico al otro lado del cuarto. La tecnologÃa cambia. La emoción, no.
«Los videojuegos no son solo nostalgia. Son el idioma secreto de una generación que creció jugando.»
Al final, no importa si el favorito de alguien es Elevator Action o Destiny, si eres equipo Nintendo 64 o partidario de los arcades de los 80. Los videojuegos son, ante todo, una forma de recordar quiénes éramos y de seguir siendo, por unos minutos, ese niño o niña frente a la pantalla que solo querÃa llegar al siguiente nivel.








